Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL VIENTO AULLA .
El viento aúlla afuera,
es un espantoso pregonar de un ánima.
Entre sus espantos una voz me habla,
su voz cavernosa desgarra mis sentidos.
Una máscara rabiosa surge,
me persigue por la habitación oscura,
busco refugio tras el espejo.
Huyo pero ella me persigue,
es un spectrum inmortal.
Quiero salir corriendo, pero la puerta llora.
Los ojos desorbitados de aquella máscara
me latigan, mi asadura arde
en un fluido espeso, ella ríe ,solo ríe.
Tortura mi cadavérica mente,
está desecha, agusanada, infrahumana.
Miro al sol pero se oculta
tras las espesas nubes de polvo.
Los puños de pequeños fantasmas,
espíritus del árbol, golpean mi ventana,
sus uñas infernales se clavan en su vientre
que cede y entra el terror, el viento furioso,
que me envuelve ,me devora, me calcina.
Mi endeble vida será entonces la nada.
¡ Oh no el reloj de péndulo sangra la hora fúnebre !
Subiré con el viento, correré entre parajes,
seré un fantasma entre sus páginas sombrías.
¡ Oh me devora el miedo !
Me desvanezco , ¡¡¡soy polvo !!!! -grito,
el silencio no me escucha
y lloran las estrellas en la bóveda.
La máscara grita ,es un aullido del averno,
que tras de si el infierno se abre.
Ahora soy una sombra sin mi cuerpo
Sebastian Dusalgi.
 
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