LOS POEMAS DE LA LUNA
Poeta recién llegado
Casi me sorprendo de su elocuencia,
Divina y tan atractiva,
Que hasta las rosas bailan,
Destilando su fragancia.
Pero, es su arma mortal,
Que traspasa el corazón,
Cuando sabe, que sientes amor.
Es un porte de engaños elegantes,
Que ni el radar y la sonda más actualizada,
Detectan su vil amenaza.
Te lastima con una sonrisa,
No sabiendo que es peor,
Que el desastre de Chernóbil en sus días.
Te mata y te desgarra,
Usando una anestesia,
Donde no te das cuenta,
De su malvada trama.
Deposita dolor en ti,
Y lo combina con tristeza,
Causándote una infección descontrolada,
De ira y sufrimiento;
Donde ni la medicina, ni la botánica,
Tienen cura para esa gran desgracia.
Sus besos son falsas emociones cariñosas,
Que estudia, en donde eres débil,
Para traicionarte y humillarte.
Porque el veneno de Judas,
Es mas fuerte, que la Cascabel;
Porque sabes que es venenosa,
La identificas y te avisa;
Pero quien puede detectar,
Un artista de la oscuridad.
Porque lo único, que quiere de verdad,
Es romper tu dignidad,
Y dejarte como una flor marchita sin jamás retoñar.
©MANUEL ALBERTO LUNA
Divina y tan atractiva,
Que hasta las rosas bailan,
Destilando su fragancia.
Pero, es su arma mortal,
Que traspasa el corazón,
Cuando sabe, que sientes amor.
Es un porte de engaños elegantes,
Que ni el radar y la sonda más actualizada,
Detectan su vil amenaza.
Te lastima con una sonrisa,
No sabiendo que es peor,
Que el desastre de Chernóbil en sus días.
Te mata y te desgarra,
Usando una anestesia,
Donde no te das cuenta,
De su malvada trama.
Deposita dolor en ti,
Y lo combina con tristeza,
Causándote una infección descontrolada,
De ira y sufrimiento;
Donde ni la medicina, ni la botánica,
Tienen cura para esa gran desgracia.
Sus besos son falsas emociones cariñosas,
Que estudia, en donde eres débil,
Para traicionarte y humillarte.
Porque el veneno de Judas,
Es mas fuerte, que la Cascabel;
Porque sabes que es venenosa,
La identificas y te avisa;
Pero quien puede detectar,
Un artista de la oscuridad.
Porque lo único, que quiere de verdad,
Es romper tu dignidad,
Y dejarte como una flor marchita sin jamás retoñar.
©MANUEL ALBERTO LUNA