Jose J Izaguirre
Poeta recién llegado
Uno, es la cantidad de guardianes que quedan reguardando los restos deteriorados de los tesoros de los que una vez fuimos dueños, tesoros que para la mayoría de las personas podrían parecer triviales, nosotros veíamos su verdadero valor, y así mismo, nos hacíamos más fuertes mientras lo cuidábamos, protegíamos y defendíamos de aquellos pocos que querían destruirlo, sin embargo tal vez lo protegimos bien de aquellos que deseaban eliminar nuestros tesoros, pero sin duda fuimos débiles ante quienes tenían la intención de robarlo, no, solo yo fui débil, solo yo quien veía todo desde la sombras y escuchaba los susurros que hablaban de traición, no podía, no quería creer, y por lo tanto en el momento en que mi sangre se derramaba por la herida causada por tu actuar no pude más que recordar aquellas palabras que una vez había escuchado “la mayor fortaleza de un hombre sin dudas es su mayor debilidad” y pensar “ah, por fin entendí su significado” para luego caer en un oscuridad tan profunda, tan densa, como para mermar cualquier destello de luz que pudiera surgir en ella así como a cualquiera que se le acercase , solo para después de sufrir en agonía dentro de la misma, salir y encontrar que todo estaba destrozado, algo que una vez fue tan hermoso ya no lo era más, pero sin embargo todavía lo protejo porque a pesar de todo de estar destrozado aún sigo sintiendo su verdadero valor
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