Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
En el cajón defenestrado,
escribí solo un punto,
el cielo cae sobre la Tierra,
un clérigo pobre grita al espejo.
Las damas eligen un puerto,
y en el pedestal de espuma,
una rosa se quiebra
¿Quién enseña a las niñas?
un oso en el vientre anuncia una muerte,
y el esquema más reducido,
otra voz me sonríe.
Nadie quiere ser sabio.
nadie quiere entender este beso,
para que las espadas de tinta,
me calmen de esta parálisis,
y en el reflejo del canto,
un agujero respira en el cielo.
escribí solo un punto,
el cielo cae sobre la Tierra,
un clérigo pobre grita al espejo.
Las damas eligen un puerto,
y en el pedestal de espuma,
una rosa se quiebra
¿Quién enseña a las niñas?
un oso en el vientre anuncia una muerte,
y el esquema más reducido,
otra voz me sonríe.
Nadie quiere ser sabio.
nadie quiere entender este beso,
para que las espadas de tinta,
me calmen de esta parálisis,
y en el reflejo del canto,
un agujero respira en el cielo.