palini
BRUJA PIRUJA
El taller de los remiendos,
de lágrimas en remanso,
ya se cerró por descanso,
al no aportar dividendos,
cedo el contrato de arriendos.
Regalé la mano de obra,
a un corazón en zozobra,
doné piezas sin reparo,
ofreciéndote el amparo,
del que te cuida y no cobra.
El llanto que te enclavaba,
lo sequé con mis abrazos,
con el gato de mis brazos,
que siempre te levantaba,
Lo que no me figuraba,
es recibir un reproche,
día a día, noche a noche,
arrullándote la mente,
mas nunca fue suficiente,
pues compraste un nuevo coche.
de lágrimas en remanso,
ya se cerró por descanso,
al no aportar dividendos,
cedo el contrato de arriendos.
Regalé la mano de obra,
a un corazón en zozobra,
doné piezas sin reparo,
ofreciéndote el amparo,
del que te cuida y no cobra.
El llanto que te enclavaba,
lo sequé con mis abrazos,
con el gato de mis brazos,
que siempre te levantaba,
Lo que no me figuraba,
es recibir un reproche,
día a día, noche a noche,
arrullándote la mente,
mas nunca fue suficiente,
pues compraste un nuevo coche.