Raúl Dedero
Poeta recién llegado
Cardumen azorado por mi
en el charco de mi techo.
Cardumen azorado por un
cardumen, y así sucesivamente.
Lector, poeta, poetisa
que miras este poema, mente
que piensas en boraces peces.
Cierro los ojos... pasan los ríos.
Que escozor siento,
preciso sentimiento que
escoda mi mente adentro,
río adentro...
Desde que sin poder escapar
y sin entender como,
algo terrible
me sucedió en
mi sueño.
Ahora se que el azor
anda pescando
en mis pupilas.
Símbolo que escoda mi onirica piedra,
brutalmente arranca los pedasos
y el río se los lleva.
Lector, poeta, poetisa
que miras este poema, mente
que piensas en boraces peces.
Cierro los ojos... pasan los ríos.
Para quien quiere saber...
pasan los ríos allá y aquí,
ríos que van al mar...
y yo no pienso más en mi.
Cardumen azorado por un
cardumen, y así sucesivamente.
en el charco de mi techo.
Cardumen azorado por un
cardumen, y así sucesivamente.
Lector, poeta, poetisa
que miras este poema, mente
que piensas en boraces peces.
Cierro los ojos... pasan los ríos.
Que escozor siento,
preciso sentimiento que
escoda mi mente adentro,
río adentro...
Desde que sin poder escapar
y sin entender como,
algo terrible
me sucedió en
mi sueño.
Ahora se que el azor
anda pescando
en mis pupilas.
Símbolo que escoda mi onirica piedra,
brutalmente arranca los pedasos
y el río se los lleva.
Lector, poeta, poetisa
que miras este poema, mente
que piensas en boraces peces.
Cierro los ojos... pasan los ríos.
Para quien quiere saber...
pasan los ríos allá y aquí,
ríos que van al mar...
y yo no pienso más en mi.
Cardumen azorado por un
cardumen, y así sucesivamente.