Simbolo
Poeta adicto al portal
Hoy he escuchado tan dolorosas palabras
Sobre esta mi ciudad en la que habito
Que no he podido evitar que se abra
el tintero para trazar este escrito
Seguidme para ver la esplendida realidad
Dijo aquel hombre que iba lleno de suciedad
El asqueroso alcantarillado nos hizo pisar
Por la torre más alta subimos para divisar
Aquella bella imagen digna de una postal
Viendo de la ciudad el posterior y el frontal
En unas viejas iglesias nos hizo entrar
Y el arte allí atrapado pudimos contemplar
Desde los bajos de aquel precioso capitolio
Nos guió por los túneles de los tiempos de guerra
Con fuego encendido en la lampara de olio
El interés de todos con sus cuentos lo amarra
Desde zona de montaña se aprecia la brisa
De donde el agua por presa se vuelve más lisa
Y desde aquel lugar, una de esas fronteras
Él nos devolvió por los tubos y las acequias
Para enseñarnos esa agua del deposito
Que a toda la ciudad alimentaba. Por supuesto
Nos hizo ir a observan esos ya viejos muros
Alzados todos pintarrajeados e impuros
Nos hizo correr y trepar por los tejados
Para alcanzar de las casas sus patios
Allí paramos ante un galán de noche
Que con su olor de color daba un broche
Entonces llegamos ante el palacete y nuestro guía abrió la puerta diciendo, no os fijéis solo en los bares y las tiendas para juzgar mi ciudad. Es bueno el juzgar pero hay que observar bien antes de hacerlo dijo mientras cerraba la puerta.
Última edición: