Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Rostro de la Muerte
Cuando la noche acariciaba
las olas del profundo y agitado mar,
y la luna reflejaba su benévola claridad,
un hombre sentado a los pies de una roca
cerca del oleaje de la mar,
las miraba aturdido y con gran admiración,
pues pensaba con tristeza que algún día
su suerte en esta vida se acabaría,
y que la muerte sin dudar y sin piedad
a el también, se lo llevaría,
mientras cavilaba cabizbajo y confuso
en estos sus profundos pensamientos,
llegó una enorme y fantasmagórica ola
que golpeó con mucha fuerza
contra la rocas,
donde el pensativo hombre
se encontraba en profunda ensoñación,
cuando el rostro de la muerte se lo llevó
hacia las profundidades del mar,
y de su corazón;
La muerte es vil y traidora,
no tiene amigos,
ni rostro que te avise de tu cercana muerte.
Autor: Ángel San Isidro
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