La lluvia de arena a castigado tanto a mi templo,
templo donde alguna vez habitaste,
y ahora en ruinas
solo queda el eco de tu corazón.
Ahora camino los senderos sin horizonte,
aquellos que en su espacio no hay crepúsculo
que en su rocío entibiezca la respiración...
Sendero hostil
donde la tormenta es rabia
y con su esfera deja impregnada
las suaves membranas de mi alma.
Pero eh decidido volver al viejo templo,
mansión etérea que a tus plantas sembré,
recogiendo las cenizas de fuego cosechado,
ante el ritual, retornarán las luciérnagas de la soledad.
templo donde alguna vez habitaste,
y ahora en ruinas
solo queda el eco de tu corazón.
Ahora camino los senderos sin horizonte,
aquellos que en su espacio no hay crepúsculo
que en su rocío entibiezca la respiración...
Sendero hostil
donde la tormenta es rabia
y con su esfera deja impregnada
las suaves membranas de mi alma.
Pero eh decidido volver al viejo templo,
mansión etérea que a tus plantas sembré,
recogiendo las cenizas de fuego cosechado,
ante el ritual, retornarán las luciérnagas de la soledad.