Tras el regreso de ese Mediterráneo Oriental; allí, entre piedras, el volumen de los sentidos se encuentra,
llenándose de una brisa que casi tropieza con la cumbre de la locura sedienta; más tarde uno cae reposado y detenido.
EL REPLIEGUE DE UNA HERMOSA LOCURA
(I) PRESENTACION EN LOCURA
Ser poder para abrasar instantes en el cielo
y reunir al aire para desgarrar sus lenguas
entre la sangre inflamada de los tragaluces
que se alzan dándome la vida desde Oriente.
Ser muestra de tumba para arpar las nubes
y relucir entre el éter de la belleza desolada
donde el pezón de las estrellas iluminadas
da las sombras fugitivas de siglos dormidos.
Ser espíritu que vive como un príncipe
de mares purificados por ecos de abismo
para agitar la mano en brasa de soles,
y dejar que la fragancia sea luz de coral.
Ser envoltorio saliendo de un trono de velo
para abrazar los espectros de espejos ruinosos
y mamar en ellos el ácido veneno de los ríos
de honores de lluvias oxidadas con fragancias.
Hermoso latido de oro, pócima de gotas,
esa nube es libro de pecados acurrucados.
Ahora sumergido me arrojo a la vieja orilla,
al atisbo del castigo y pido ¡Por favor tiéndeme las manos!
Pues mi imaginación anda entre muros de embriagueces.
(II) YA EN MI SOSIEGO
Veo ahora tu terciopelo negro,
es delicia de sueño en lecho
entre el corsé de tus ondulaciones.
Tu martilleado oleaje es una frase
que homenajea entre sueños algodonados,
son fangos de Dioses en profundidades
que me hacen naufragar en la felicidad.
Describo el sueño de los ramajes
y confundo la mirada de tardes
que en sus oscuridades callan
entre estantes de niveles aéreos
donde el orden es verde abismo
de profundas imaginaciones.
¡Quiero volver allí!
A tu alegría, a tus claros de mesa octogonal,
contigo a tus luces de lámparas de esmeraldas.
* * * * * * *
luzyabsenta
llenándose de una brisa que casi tropieza con la cumbre de la locura sedienta; más tarde uno cae reposado y detenido.
EL REPLIEGUE DE UNA HERMOSA LOCURA
(I) PRESENTACION EN LOCURA
Ser poder para abrasar instantes en el cielo
y reunir al aire para desgarrar sus lenguas
entre la sangre inflamada de los tragaluces
que se alzan dándome la vida desde Oriente.
Ser muestra de tumba para arpar las nubes
y relucir entre el éter de la belleza desolada
donde el pezón de las estrellas iluminadas
da las sombras fugitivas de siglos dormidos.
Ser espíritu que vive como un príncipe
de mares purificados por ecos de abismo
para agitar la mano en brasa de soles,
y dejar que la fragancia sea luz de coral.
Ser envoltorio saliendo de un trono de velo
para abrazar los espectros de espejos ruinosos
y mamar en ellos el ácido veneno de los ríos
de honores de lluvias oxidadas con fragancias.
Hermoso latido de oro, pócima de gotas,
esa nube es libro de pecados acurrucados.
Ahora sumergido me arrojo a la vieja orilla,
al atisbo del castigo y pido ¡Por favor tiéndeme las manos!
Pues mi imaginación anda entre muros de embriagueces.
(II) YA EN MI SOSIEGO
Veo ahora tu terciopelo negro,
es delicia de sueño en lecho
entre el corsé de tus ondulaciones.
Tu martilleado oleaje es una frase
que homenajea entre sueños algodonados,
son fangos de Dioses en profundidades
que me hacen naufragar en la felicidad.
Describo el sueño de los ramajes
y confundo la mirada de tardes
que en sus oscuridades callan
entre estantes de niveles aéreos
donde el orden es verde abismo
de profundas imaginaciones.
¡Quiero volver allí!
A tu alegría, a tus claros de mesa octogonal,
contigo a tus luces de lámparas de esmeraldas.
* * * * * * *
luzyabsenta
Última edición: