El tiempo es breve,
un hilo que arde
mientras fingimos eternidad.
¿Por qué tememos vivir despiertos,
con la conciencia desnuda
y el alma atenta al ahora?
Nacemos, crecemos,
repetimos el ciclo:
vida, trabajo, consumo,
muerte.
Y entre esos puntos ciegos
nos perdemos lamentando,
envidiando lo que no somos,
olvidando que ya somos todo.
Caminamos en círculos
por rutinas que otros trazan,
vendemos las horas
por monedas que no nos llenan,
y olvidamos lo esencial:
que la existencia es un milagro
que no se repite.
Buscamos belleza
donde solo hay apariencia,
modificamos cuerpos,
mientras el alma, hambrienta,
permanece ignorada.
Somos polvo pensante,
agujas de conciencia
en un pajar indiferente.
Chispas breves
en el telar del universo.
La vida no espera.
El mundo no se detiene
por nuestros vacíos.
No digas “te amo”
cuando ya hay silencio.
No llores flores
cuando el cuerpo es ceniza.
Nacemos solos,
morimos solos,
pero en el medio
podemos arder juntos.
El tiempo no tiene pausa,
no ofrece tregua.
Vive. Siente. Agradece.
La muerte no avisa.
Y el alma solo florece
cuando sabe que ha vivido.
-Dior
un hilo que arde
mientras fingimos eternidad.
¿Por qué tememos vivir despiertos,
con la conciencia desnuda
y el alma atenta al ahora?
Nacemos, crecemos,
repetimos el ciclo:
vida, trabajo, consumo,
muerte.
Y entre esos puntos ciegos
nos perdemos lamentando,
envidiando lo que no somos,
olvidando que ya somos todo.
Caminamos en círculos
por rutinas que otros trazan,
vendemos las horas
por monedas que no nos llenan,
y olvidamos lo esencial:
que la existencia es un milagro
que no se repite.
Buscamos belleza
donde solo hay apariencia,
modificamos cuerpos,
mientras el alma, hambrienta,
permanece ignorada.
Somos polvo pensante,
agujas de conciencia
en un pajar indiferente.
Chispas breves
en el telar del universo.
La vida no espera.
El mundo no se detiene
por nuestros vacíos.
No digas “te amo”
cuando ya hay silencio.
No llores flores
cuando el cuerpo es ceniza.
Nacemos solos,
morimos solos,
pero en el medio
podemos arder juntos.
El tiempo no tiene pausa,
no ofrece tregua.
Vive. Siente. Agradece.
La muerte no avisa.
Y el alma solo florece
cuando sabe que ha vivido.
-Dior