AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
UN RELICARIO…
INVENTARTE: otra vez, como si pudiera
encaminarme hacia tus labios y cerrar
un concilio de sirenas, brujas y lunas
enamoradas de lobos irascibles, que no
encuentran madrigueras, en un invierno
crudo y sin campanas, ni hostias para rezar.
Pedirle vino al campanero, o al monaguillo,
que roba la limosna, para luego comprar,
mariguana y contarle a sus camaradas que
la yerba se la regala el Cura párroco, que
no sabe rezar, ni abrir la biblia en el versículo
adecuado, un domingo cuando hay bautizos.
Reinventarte cada vez que sale el sol y besar
el relicario que me regalaste, para no olvidar,
que fue Dios, quien nos puso de frente una
tarde, cuando admiraba a Lady Gaga, por su
coreografía; y tu sonreías por el color de las
bragas de una danzarina del balletto francés.
Fue muy corto el encuentro, pero sobrio el
intermezzo, de tu beso sexual, exuberante
y cálido, que me llego hasta el alma una vez.
Por eso reinventarte de madrugada, sería
descubrir el alba, en un nuevo juego de amor;
cuando tu corazón cristalino lo crea acertado.
Augus 26 enero 2015.
INVENTARTE: otra vez, como si pudiera
encaminarme hacia tus labios y cerrar
un concilio de sirenas, brujas y lunas
enamoradas de lobos irascibles, que no
encuentran madrigueras, en un invierno
crudo y sin campanas, ni hostias para rezar.
Pedirle vino al campanero, o al monaguillo,
que roba la limosna, para luego comprar,
mariguana y contarle a sus camaradas que
la yerba se la regala el Cura párroco, que
no sabe rezar, ni abrir la biblia en el versículo
adecuado, un domingo cuando hay bautizos.
Reinventarte cada vez que sale el sol y besar
el relicario que me regalaste, para no olvidar,
que fue Dios, quien nos puso de frente una
tarde, cuando admiraba a Lady Gaga, por su
coreografía; y tu sonreías por el color de las
bragas de una danzarina del balletto francés.
Fue muy corto el encuentro, pero sobrio el
intermezzo, de tu beso sexual, exuberante
y cálido, que me llego hasta el alma una vez.
Por eso reinventarte de madrugada, sería
descubrir el alba, en un nuevo juego de amor;
cuando tu corazón cristalino lo crea acertado.
Augus 26 enero 2015.