Mary Mura
Poeta veterano en el portal
El ratón y el ratoncito
El ratón y el ratoncito se paseaban por la casa,
porque los dueños de ésta se fueron a una bailanta.
Solo quedó una señora que amasaba en la cocina,
que cuando vio a los ratones gritó como descocida.
Los miró aterrorizada y en un banco se subió,
pero como era grandota en el suelo aterrizó.
Los corrió apresurada con escobillón en mano,
como no pudo atraparlos se quedó allí mirando.
Con un pedazo de queso vio a los ratones pasar,
que en su cueva se metieron a disfrutar del manjar.
En muchos casos más vale maña que fuerza
El ratón y el ratoncito se paseaban por la casa,
porque los dueños de ésta se fueron a una bailanta.
Solo quedó una señora que amasaba en la cocina,
que cuando vio a los ratones gritó como descocida.
Los miró aterrorizada y en un banco se subió,
pero como era grandota en el suelo aterrizó.
Los corrió apresurada con escobillón en mano,
como no pudo atraparlos se quedó allí mirando.
Con un pedazo de queso vio a los ratones pasar,
que en su cueva se metieron a disfrutar del manjar.
En muchos casos más vale maña que fuerza