Odisea
Poeta recién llegado
Te doy mi amor, aceptalo.
Haz con el lo que te plazca,
dejarme desnudo frente
al oasis extasiado si tus ansias
satisfacen tu hastío.
Puedes observarme para luego,
desaparecer lejanamente tu ser
y perder el rastro visual de tus siluetas.
Jamás podria olvidar tus contornos,
ni siquiera de tu venturoso porvenir,
dichosa la existencia que ha parido
los bellos adjetivos que te conforman.
¿No es claro que mi amor por ti excede, incluso, mi presencia?
Ven, yo he abierto en mi la puerta.
En pasos tranquilos acercate y dejame contarte
sobre las tantas aventuras que nos esperan
en la eternidad de esta vida; y la otra, quizá, la distancia
nos divida y el recuerdo ya no exista,
pero será el amor, infinitamente, una certeza
inmarcesible.
.
Haz con el lo que te plazca,
dejarme desnudo frente
al oasis extasiado si tus ansias
satisfacen tu hastío.
Puedes observarme para luego,
desaparecer lejanamente tu ser
y perder el rastro visual de tus siluetas.
Jamás podria olvidar tus contornos,
ni siquiera de tu venturoso porvenir,
dichosa la existencia que ha parido
los bellos adjetivos que te conforman.
¿No es claro que mi amor por ti excede, incluso, mi presencia?
Ven, yo he abierto en mi la puerta.
En pasos tranquilos acercate y dejame contarte
sobre las tantas aventuras que nos esperan
en la eternidad de esta vida; y la otra, quizá, la distancia
nos divida y el recuerdo ya no exista,
pero será el amor, infinitamente, una certeza
inmarcesible.
.