Aquí de nuevo intentando dar un ultimatum
a la tiranía del miedo
y barrer el alma de burbujas y polillas.
Hay un punto en el camino donde todo cambia
y parte de cero,
en ese momento estallan las corazas,caen los disfraces
y todo el artificio del mapa
y entonces simplemente se deja a uno ser
con su desnudez intacta;
al final,la verdad es el mejor atajo
para llegar a algun sitio.
Así que sigo recorriendo la elipse del mundo
quizás sin rumbo ni partida
pero encontrando nuevos desvíos .
En el viaje sólo he aprendido una cosa,
que el ser humano es un planeta,
un planeta moviéndose
continuamente en incendio
para dar energía a los otros.
...
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