• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El Promontorio

Edouard

Poeta adicto al portal
Bajo la aurora de herrumbroso destello dorado, va desfilando un grupo en línea de sacerdotes. Todos ellos portando la máscara fría de la vil hipocresía. El silencio es absoluto. Se dirigen hacia un antiguo promontorio. Donde yace enterrado y embalsamado el último obispo de cicatriz lunar. Cuando ya llegan, comienzan a salmodiar en una lengua vetusta e ininteligible. Cuyo venenoso sonido hace pudrir la escasa vegetación. Que allí adornaba el paisaje. Los lugareños que pasan por allí se pre signan. Y corren como alma que lleva el diablo. Entonces, cae la tarde en la sima obscura de la negra locura. Y los ambivalentes religiosos sacan de sus zurrones vino y pan. Comienzan a beber y comer. Y cuando ya es noche, embeben del frío viento que adormece sus extasiados sentidos. Quedando abierta, en un agujero de girasoles, la tumba donde ya no duerme más que el hastío.
 
Última edición:
homo-adictus, la visita morbosa de aquellos frailes hacia el promontorio, donde descansaba en paz un devoto cadáver de risueña fe católica, se convirtió en toda una romería insana. Cuando comenzaron a rezar con tremebundo sonido gutural unos pasajes bíblicos pero deslavazados. Quedando la inocente naturaleza trasquilada y podrida. No se les ocurrió otra cosa que comer y beber del elixir vinoso. Y cuando ya caía la noche en su intemperie glaciar, quedaron colmados por la náusea de una profanación mortuoria. Donde ya no tendría más cabida que la negra sombra de la vil mortandad. Atentamente Edouard.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba