Coronado Smith
Poeta recién llegado
EL PRECIO A PAGAR
Al anochecer y en lontananza
se dibuja su silueta oscura,
cabalgando hacia el pueblo
es el portador de la locura.
Cubierto de negra capucha
escudriñando los senderos,
buscando alma perdida,
para morar en su cerebro.
Nadie se encuentra a salvo,
nadie puede estar tranquilo,
ya no hay vuelta atrás,
si has resultado elegido.
Tus rezos son inútiles
y tu templo está profanado,
tus sacerdotes son ineficaces,
¡Tú ya estás condenado!
Quisiste volar alto,
desafiaste a la luna y al sol,
adoraste a falsos ídolos,
te auto-proclamaste un dios.
Pero has jugado con fuego,
y el tributo has de pagar,
sumido en las tinieblas,
por siempre permanecerás.
Al anochecer y en lontananza
se dibuja su silueta oscura,
cabalgando hacia el pueblo
es el portador de la locura.
Cubierto de negra capucha
escudriñando los senderos,
buscando alma perdida,
para morar en su cerebro.
Nadie se encuentra a salvo,
nadie puede estar tranquilo,
ya no hay vuelta atrás,
si has resultado elegido.
Tus rezos son inútiles
y tu templo está profanado,
tus sacerdotes son ineficaces,
¡Tú ya estás condenado!
Quisiste volar alto,
desafiaste a la luna y al sol,
adoraste a falsos ídolos,
te auto-proclamaste un dios.
Pero has jugado con fuego,
y el tributo has de pagar,
sumido en las tinieblas,
por siempre permanecerás.