Yolena Sanfernan
Poeta fiel al portal
EL PORQUE DE TU NOMBRE
Dedicado a mi hijo Víctor: Seguramente, si tú no estuvieses aquí yo tampoco lo estaría, al menos no así. Te querré siempre hijo mío.
Dedicado a mi hijo Víctor: Seguramente, si tú no estuvieses aquí yo tampoco lo estaría, al menos no así. Te querré siempre hijo mío.
El caso es que esa pareja ya no funcionaba, ya no existía una comunicación ni una lucha en conjunto. Pero justo sucedió que a ella tuvieron que intervenirle, una operación nada delicada, pero sí importante para su salud, -extirparon un carcinoma del útero-, es decir Cáncer maligno. Estuvo en ese hospital una semana, sentía miedo.
Pasó la revisión ginecológica bien, todo en orden, nada de secuelas todo perfecto, pero según pasaron las semanas, ella notaba que algo extraño estaba ocurriendo en su cuerpo su pecho estaba creciendo, tenía mucho apetito y sueño, mucho sueño. Pensaba que estaba embarazada. Esto sucedía en Octubre, manchaba un poco, pero no llegaba a ser una regla en regla.
Decidió ir otra vez a ver al ginecólogo y comentarle sus sospechas. Este dijo que no era posible, que ¡nada de eso!, que eran solo imaginaciones suyas, que aunque hubiese estado embarazada con anterioridad a la operación, el feto hubiese desaparecido puesto que se hizo una limpieza muy a fondo y al fondo Nada, que tendría que cambiar esa extraña idea que le rondaba por la cabeza y por el cuerpo.
Pasó ese mes de Octubre y mitad de Noviembre trabajando en el campo de prácticas, del campo de golf. Era un trabajo duro, para gente fuerte (normalmente para los hombres). Tenía que recoger las bolas del campo, algunas veces mientras tiraban, puesto que la máquina quedaba vacía. Las bolas se perdían, se las quitaban. Ellos compraban bolas usadas, las ponían sobre unas hueveras de cartón y las pintaban de rojo, eran sus bolas Bolas y cestas -pesaban un huevo- , y descargarlas dentro de la máquina, que a duras penas llegaba, con los brazos bien estirados, al menos conseguía algo... jajajaja, tenía los brazos bien fuertes y resistentes.
Claro, como su pareja (padre de su hijo) era el encargado de este campo de prácticas (él profesional, ella no), ella hacía el curro duro y él daba clases.
Ella cobraba el paro, había trabajado en muchas empresas y lugares, también en la recepción del club de golf, durante dos años, pero aquello cerró, había problemas, embargos y etc... El caso es que esa pareja salía adelante, pero más para seguir, que para construir, y menos aún una familia.
A finales de Noviembre, ella seguía pensando y sospechando lo mismo, que su cuerpo estaba cambiando y que sentía algo extraño dentro de sí, pero nada, el ginecólogo decía, la segunda y tercera vez, que nada que ¡no era posible!.Se fue a una farmacia un día y compró un -predictor- test.
Cuando llegó a casa se hizo la prueba, tenía miedo de confirmar la certeza de sus sospechas, estaba temblando, y en el fondo no sabía si quería ver lo que vería, el caso es que pasó ese momento de espera tan angustioso, y efectivamente:
Dio positivo, estaba embarazada
El silencio se hizo dentro de su alma.
Se lo dijo a él, (el papá) y su respuesta fue: ¿no pensarás tenerlo verdad?. Ella contestó: no creo que éste ser que llevo dentro esté sano, ni que pudiera salir adelante, me acaban de operar ¡como para poder tenerlo!, pero primero realizaré algunas pruebas, que considero necesarias.
-pero en el fondo de su corazón pensaba: -si ha de ser así me dedicaré a él aunque haya de perder mi vida por la suya-.
Continuará
Yolena Sanfernan