El pintor del Mal.
Dos veces me lo encontré.
La primera,
Llorando como un niño
Y suplicándome que le diese unas monedas
Por una pintura suya.
Así lo hice,
Y se fué.
Pero la segunda vez,
El me reconoció de inmediato,
Y además de venderme otro par de pinturas
Insistía en que fuese a su casa.
Su aspecto era andrajoso y tenía la mirada perdida,
Mas al final accedí
Y a su casa fuimos.
Jamás vi una casa tan desordenada,
Tétrica
Y sórdida como aquella.
En todas las habitaciones reinaba un caos absoluto.
Entonces me contó que un hombre le había hecho
Un maleficio,
Y que desde entonces andaba errante y desdichado en este mundo.
Me dió a leer una oración
Que le habían dado
En una Iglesia para protegerlo del Mal,
Y la leí.
Aquello no me daba buena espina
Y le dije que mi intuición,
Que era prodigiosa,
Me decía que debía irme de allí.
Me abrió la puerta para salir y yo,
Esperando el ascensor,
Me despedí de el
Con un "Que Dios te bendiga",
A lo que el respondió "Yo voy a matar a Dios",
Y cerró la puerta violentamente.
Miré con compasión aquella puerta,
Y me fuí.
Una de las pinturas que le compré
Se titula "El Cristo en fiesta".
Es una pintura muy alegre y colorida,
En la que se representa
A Cristo bajado de la cruz,
En un ambiente alegre y jubiloso a través de colores cálidos.
Lo volví a ver más veces por la ciudad,
Pero creo que su mente enferma ya ni siquiera me reconoció.
Me pregunto sobre la magnitud del laberinto mental de ese chico.
Ojalá algún día su mente vuelva a ver la Luz.
Entonces si que Cristo estará en fiesta.
Psycho
Dos veces me lo encontré.
La primera,
Llorando como un niño
Y suplicándome que le diese unas monedas
Por una pintura suya.
Así lo hice,
Y se fué.
Pero la segunda vez,
El me reconoció de inmediato,
Y además de venderme otro par de pinturas
Insistía en que fuese a su casa.
Su aspecto era andrajoso y tenía la mirada perdida,
Mas al final accedí
Y a su casa fuimos.
Jamás vi una casa tan desordenada,
Tétrica
Y sórdida como aquella.
En todas las habitaciones reinaba un caos absoluto.
Entonces me contó que un hombre le había hecho
Un maleficio,
Y que desde entonces andaba errante y desdichado en este mundo.
Me dió a leer una oración
Que le habían dado
En una Iglesia para protegerlo del Mal,
Y la leí.
Aquello no me daba buena espina
Y le dije que mi intuición,
Que era prodigiosa,
Me decía que debía irme de allí.
Me abrió la puerta para salir y yo,
Esperando el ascensor,
Me despedí de el
Con un "Que Dios te bendiga",
A lo que el respondió "Yo voy a matar a Dios",
Y cerró la puerta violentamente.
Miré con compasión aquella puerta,
Y me fuí.
Una de las pinturas que le compré
Se titula "El Cristo en fiesta".
Es una pintura muy alegre y colorida,
En la que se representa
A Cristo bajado de la cruz,
En un ambiente alegre y jubiloso a través de colores cálidos.
Lo volví a ver más veces por la ciudad,
Pero creo que su mente enferma ya ni siquiera me reconoció.
Me pregunto sobre la magnitud del laberinto mental de ese chico.
Ojalá algún día su mente vuelva a ver la Luz.
Entonces si que Cristo estará en fiesta.
Psycho