• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El perfume de cobre

DeSolís

Poeta recién llegado
El perfume de cobre
que, Alicia, te has comprado
tiene uno de mis cinco sentidos
obstruido desde hace rato.

El aire se siente pesado,
como tus piernas de metal,
y chispas queman mi nariz
cada vez que intento respirar.

Pero cuéntame:
¿Qué tal te ha ido
en el taller?

Estuve esperando siempre de pie
frente al buzón de los sueños,
aceitando engranajes de futuro,
fantaseando con tu carta de hierro
que, Alicia, nunca llegó.

¿La fundiste con tu aliento de átomo?

No quiero que niqueles mi memoria
con tus mecánicas manos,
Sé que me estás mintiendo:
veo tu boca exudar estaño.

¡Mira lo que me has hecho!
—mira lo que te has echado—

Tu perfume nuevo
será solo para olfatos recatados,
porque a mí me huele
a tu ausencia amarga
desde que has llegado.
 
El perfume de cobre
que, Alicia, te has comprado
tiene uno de mis cinco sentidos
obstruido desde hace rato.

El aire se siente pesado,
como tus piernas de metal,
y chispas queman mi nariz
cada vez que intento respirar.

Pero cuéntame:
¿Qué tal te ha ido
en el taller?

Estuve esperando siempre de pie
frente al buzón de los sueños,
aceitando engranajes de futuro,
fantaseando con tu carta de hierro
que, Alicia, nunca llegó.

¿La fundiste con tu aliento de átomo?

No quiero que niqueles mi memoria
con tus mecánicas manos,
Sé que me estás mintiendo:
veo tu boca exudar estaño.

¡Mira lo que me has hecho!
—mira lo que te has echado—

Tu perfume nuevo
será solo para olfatos recatados,
porque a mí me huele
a tu ausencia amarga
desde que has llegado.
Un distanciamiento doloroso.

Saludos
 
El perfume de cobre
que, Alicia, te has comprado
tiene uno de mis cinco sentidos
obstruido desde hace rato.

El aire se siente pesado,
como tus piernas de metal,
y chispas queman mi nariz
cada vez que intento respirar.

Pero cuéntame:
¿Qué tal te ha ido
en el taller?

Estuve esperando siempre de pie
frente al buzón de los sueños,
aceitando engranajes de futuro,
fantaseando con tu carta de hierro
que, Alicia, nunca llegó.

¿La fundiste con tu aliento de átomo?

No quiero que niqueles mi memoria
con tus mecánicas manos,
Sé que me estás mintiendo:
veo tu boca exudar estaño.

¡Mira lo que me has hecho!
—mira lo que te has echado—

Tu perfume nuevo
será solo para olfatos recatados,
porque a mí me huele
a tu ausencia amarga
desde que has llegado.
Bellísimo y original poema que incentiva la imaginación con sus increíbles metáforas... Te felicito! Saludos.
 
Atrás
Arriba