Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Discurre el río a la vera del soto; en él se yerguen filas de chopos, enhiestos y desnudos, como campos de muertos con cruces alineadas. El plantío del soto está cubierto de hojarasca y restos de la poda. Al caminar sobre el suelo crujen las ramas con un gemido triste, como de agonía. Hay, en esta fría mañana de febrero, un aire de muerte entre estas plantas. El silencio se hace opresivo y de vez en cuando, una ráfaga de viento produce un estertor, un grito postrero de esos árboles muertos, que esperan resucitar en primavera.
Las nubes que ensombrecen el cielo, se abren en pequeños claros, de duración efímera. En esos instantes, dedos de luz acarician con rayos de sol los brazos descarnados de las plantas del soto. Todo es tristeza en este día de febrero. ¡Qué lejos queda la primavera!
Por el camino, sembrado de piedras y baches, agujeros negros del sendero, me voy, dando un paseo. Un poco más adelante las ovejas de Pilar, me cierran el paso. Como todos los días, lenta y pesada, peleando con los perros, va Pilar con su rebaño. Lleva unas enormes botas de goma, pobladas de gruesos calcetines de lana y un gran poncho, que fue verde, con capucha: un sobretodo que sirve de tapadera impenetrable. Un pañuelo en el rostro, no deja ver más que sus ojos.
Me saluda amablemente y me acompaña, hablándome del tiempo, de sus dolencias, de los hijos, que son otro tipo de dolor, y me pregunta por sus padres, que viven a dos kilómetros y apenas ve una vez al año. Habla y habla sin parar. Como ella misma dice: Necesito más hablar, que ganar un duro.
Las ovejas han entrado en un sembrado y están mordisqueando los trigos recién nacidos. Pilar sale corriendo y azuza a los perros con varias imprecaciones. Espantadas, las ovejas toman posesión de un barbecho.
Desde lejos me dice adiós con la mano. De las montañas baja un aire helado. El cielo cierra soles con sus nubes. El paisaje se carga de un aire triste. A lo lejos aúlla un perro, junto a las tapias del cementerio.