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el paseo

geraldine villarroel diaz

Poeta asiduo al portal
Hay un río allá en el sur
Que es de todo conocido
Y muchos van de paseo
No me extraña que hayas ido.

Y en este cuento que hago
Te diré como le fue
A doña Casi Meahogo.
El día que yo no sé.

Programaron un paseo
El día de Nolocreo
Hijo, nuera y los compadres
Y llevaron a su madre

Una señora de años
Que es la mujer del cuento.
Que una abuela como ella
Hay muchas y cientos

Y sucedió que aquel día
Estando recién llegados
Sentados y acomodados
Para hacer su rico asado.

Metieron un bote inflable
Para jugar en el río
El día estaba agradable
No hacia calor ni frío

Se pusieron a jugar
Con su botecito inflable
Lo pasaron a su madre
Fue la primera en probar

Que no sabiendo nadar
No le faltaron las ganas
Y afirmada al botecito
Se puso ella a patalear

Mientras estaba bajito
No hubo complicación
Pero se fue entusiasmando
Y se complico la situación
.
Nadie la vio ni se supo
Cuando se alejo del grupo
Pataleando indiferente
Y muy lejos de la gente

Ya estaba bastante hondo
Y ya no tocaba fondo
Cuando escuchó un chiflido
Algo así como un zumbido

Y comprobó que era el aire
Saliendo del bote inflable
Desinflándose así el bote
Y allí quedo el despelote

Viéndose muy asustada
Ella se puso a gritar
Que la fueran a salvar
En forma desesperada

Y mientras más braceaba
Y más gritaba y pataleaba
Los que estaban en la orilla
Creía que los saludaba

Un experto en natación
Se fijó en la situación
Y puso a la gente en alerta
Cuando estaba casi muerta

Fue ese hombre fortachón
Que nadó hasta rescatarla
Y ella aferrada a su bote
¡Como le costó sacarla!

Pero si logró salvarla
De su horrible situación…
Al fin logró reanimarla
Dándole respiración

Cuando llegó hasta la orilla
De tanto que forcejeó
Llego pela de rodillas
Y fue por que se arrastró.

Por que en tal pánico estaba
Pensando que se ahogaba
Que ya había tocado el fondo
Y pensaba que estaba hondo

Como que estaba amarrada
Del bote no se soltaba
Ya había llegado a la orilla
Y todavía pataleaba.

Con cara de muy asustada
La familia asomada
Mirando a la abuela llegar
Se pusieron a ayudar

Sin dejarse de culpar
Por no sentirla gritar
Y al verla desesperar
No la fueron a salvar

La abuela muy cabizbaja
Agüita caliente tomaba
Con manta y bien abrigada
Pues ya estaba más calmada
 
Leerte siempre es una experiencia grata!

Me paseo en el jardin de tus versos en esta tarde tranquila...

Besitos de fresa,
 
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