Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El norte
La policía que lo perseguía
cayó tropezando...
Quien disparó la bala
asesinó a doscientos.
Se construyó la cúpula,
se terminó el portento;
se discutió la brújula
y se dispuso el viento.
De la otra droga
que se consume en cárcel,
el psicotrópico aliño
y el beneplácito tándem,
son capitanes del crimen
los que la guardan del hambre.
Van los juicios por libre
clamando al solio popular
un jurado que sea virgen
no del vulgo, de verdad.
Y en la otra orilla oscura
que nos vende claridad,
es por clara cuando muda
y nunca habla de piedad.
Caminamos ya rendidos
y solo es por caminar,
ya que andando el aburrido
a algo tiene que jugar.
Cuando el cubre de la noche
y la sombra de su alma
llegue al último horizonte
dibujado entre la palma,
se sabrá lo que es el norte
y también lo que reclama.
La policía que lo perseguía
cayó tropezando...
Quien disparó la bala
asesinó a doscientos.
Se construyó la cúpula,
se terminó el portento;
se discutió la brújula
y se dispuso el viento.
De la otra droga
que se consume en cárcel,
el psicotrópico aliño
y el beneplácito tándem,
son capitanes del crimen
los que la guardan del hambre.
Van los juicios por libre
clamando al solio popular
un jurado que sea virgen
no del vulgo, de verdad.
Y en la otra orilla oscura
que nos vende claridad,
es por clara cuando muda
y nunca habla de piedad.
Caminamos ya rendidos
y solo es por caminar,
ya que andando el aburrido
a algo tiene que jugar.
Cuando el cubre de la noche
y la sombra de su alma
llegue al último horizonte
dibujado entre la palma,
se sabrá lo que es el norte
y también lo que reclama.