Mary Mura
Poeta veterano en el portal
El niño desobediente
A la hora de la siesta,mama me dejó salir,
con mi sombrero de paja y mi nueva bicicleta.
Le prometí a mama que solo daría una vuelta,
ella me dijo cuídate una vuelta y nada más.
La cuestión era que yo que muy vivo me creía,
dejé allí mi bicicleta y fui a saltar charquitos,
Una gota me cayó vino otra y otra más,
cuando yo miré mi ropa no existía ni un lugar,
solo era una cubierta de barro y nada más.
¿Como volveré a mi casa a contarle a mi mama?
que al verme con tanto barro no me deja salir más.
No te creas tan pícaro y engañes a tu mama,pues después tendrás que afrontar las consecuencias.