[center:80a2c30eab]
Es sentencia de nuestra vida,
que los hijos se marchen,
dejen la casa de su niñez,
¡y sin mas, queda un nido vacío!
Eran emblemas de mis sueños,
las ramas que me adornaban,
las estrellas que de noche
¡vigilaba con amor y cariño!
Ahora los veo a mi lado
como si pasara una película,
cuando de noche los arropaba,
y tocaba su frente febril.
Ya de adolescentes en karate,
cuando los enseñé a conducir,
y de pronto enamorados,
dejan de ser mis bebes.
Haciendo gala de ser hombres,
vuelan alto como hojas al viento,
y aunque con orgullo los veo,
¡ mi corazón late en sufrimiento!
Se respira ausencia y soledad,
en esta casa, solitario albergue,
desborda nimágenes de oquedad,
¡sin mis hijos, quedó el nido vacío!
OASIS
[/center:80a2c30eab]
Es sentencia de nuestra vida,
que los hijos se marchen,
dejen la casa de su niñez,
¡y sin mas, queda un nido vacío!
Eran emblemas de mis sueños,
las ramas que me adornaban,
las estrellas que de noche
¡vigilaba con amor y cariño!
Ahora los veo a mi lado
como si pasara una película,
cuando de noche los arropaba,
y tocaba su frente febril.
Ya de adolescentes en karate,
cuando los enseñé a conducir,
y de pronto enamorados,
dejan de ser mis bebes.
Haciendo gala de ser hombres,
vuelan alto como hojas al viento,
y aunque con orgullo los veo,
¡ mi corazón late en sufrimiento!
Se respira ausencia y soledad,
en esta casa, solitario albergue,
desborda nimágenes de oquedad,
¡sin mis hijos, quedó el nido vacío!
OASIS
[/center:80a2c30eab]