agricultor
Poeta recién llegado
yó aunque en el campo vivo,
a veces voy a guadalajara
voy , pero vuelvo a mi arada
cada mochuelo a su olivo,
cuando voy a la ciudad, me cautivo
tan diferente a mi morada,
en donde apenas hay nada
aparte, de campo y cultivo.
cierto dia, iba yo andando,
alúcinado a mi manera
por una ancha y dura acera,
todo lo iba observando
miraba y veia mirando,
a la gente, en su loca carrera;
sacóme de mi modorrera,
una guitarra tocando.
A la puerta de un supermercado,
un hombre; parecia Colombiano.
quzás de Perú o Ecuatoriano
tocaba la guitarra, la funda al lado,
se le notaba triste, estasiado
su pelo ya casi cano,
tocába tal ritmo el fulano
que me quedé, alhelado.
Sália una musica tan pura
mucho más, que de una radio
cantaba, a su lado un canario,
tocó, una campana un cura
o, una monja de clausura,
en no sé qué campanario
¡seguro qué tocaba a rosário,
dándole al ritmo, frescura.
Los tacones repicaban ,
de mujeres a montones
los niños chillones, callaban,
hombres y mujeres , se miraban
despertando, tentaciones
golondrinas, en los bacones
trinaban y retrinaban,
los geranios.. entonaban
y con su píar, los gorriones,
y con las notas y los sones
dando brinquitos, bailaban.
La gente, a su lado, en manada
esquívaban su funda vacía
gente, sin alegría
nadie, le echaba nada,
gente seria ,,gente heláda
gente hosca, gente fria
qué bonita melodía,
para gente tan fustrada.
Le eché dinero. a voléo
cuando me acechó la prisa
y él me echó, tal sonrrisa
que hasta en mis sueños veo
y aunque yó, soy algo atéo
cuando oígo, tocar a misa
y su musica en la brisa,
ni Dios;, me parece feo.
fin
a veces voy a guadalajara
voy , pero vuelvo a mi arada
cada mochuelo a su olivo,
cuando voy a la ciudad, me cautivo
tan diferente a mi morada,
en donde apenas hay nada
aparte, de campo y cultivo.
cierto dia, iba yo andando,
alúcinado a mi manera
por una ancha y dura acera,
todo lo iba observando
miraba y veia mirando,
a la gente, en su loca carrera;
sacóme de mi modorrera,
una guitarra tocando.
A la puerta de un supermercado,
un hombre; parecia Colombiano.
quzás de Perú o Ecuatoriano
tocaba la guitarra, la funda al lado,
se le notaba triste, estasiado
su pelo ya casi cano,
tocába tal ritmo el fulano
que me quedé, alhelado.
Sália una musica tan pura
mucho más, que de una radio
cantaba, a su lado un canario,
tocó, una campana un cura
o, una monja de clausura,
en no sé qué campanario
¡seguro qué tocaba a rosário,
dándole al ritmo, frescura.
Los tacones repicaban ,
de mujeres a montones
los niños chillones, callaban,
hombres y mujeres , se miraban
despertando, tentaciones
golondrinas, en los bacones
trinaban y retrinaban,
los geranios.. entonaban
y con su píar, los gorriones,
y con las notas y los sones
dando brinquitos, bailaban.
La gente, a su lado, en manada
esquívaban su funda vacía
gente, sin alegría
nadie, le echaba nada,
gente seria ,,gente heláda
gente hosca, gente fria
qué bonita melodía,
para gente tan fustrada.
Le eché dinero. a voléo
cuando me acechó la prisa
y él me echó, tal sonrrisa
que hasta en mis sueños veo
y aunque yó, soy algo atéo
cuando oígo, tocar a misa
y su musica en la brisa,
ni Dios;, me parece feo.
fin