El mundo en palabras
Palabras que no se funden,
esos chillidos irritando a tu ser;
oquedad perenne que deja el silbido
de un mundo tan inocuo y a su vez ruidoso
en ocasiones de indiferencia ávido,
pero frágil como la mente del individuo.
Vientos cortantes lastiman el rostro
de una sombra llena de zozobra
tan elocuente como estrellas danzantes
en un cenit en obra.
Huracanes se llevan la calma
que presenta la realidad del alma.
La locura y el dolor
se atragantan con el aullido
de un golpeteo con furor,
ese sutil corte de un pinchazo
como la aguja clavándose en tu piel,
esa la nada del mundo,
la tormenta a la que se debe sobrevivir.
®Carlos Andrés,06/04/2025®
Palabras que no se funden,
esos chillidos irritando a tu ser;
oquedad perenne que deja el silbido
de un mundo tan inocuo y a su vez ruidoso
en ocasiones de indiferencia ávido,
pero frágil como la mente del individuo.
Vientos cortantes lastiman el rostro
de una sombra llena de zozobra
tan elocuente como estrellas danzantes
en un cenit en obra.
Huracanes se llevan la calma
que presenta la realidad del alma.
La locura y el dolor
se atragantan con el aullido
de un golpeteo con furor,
ese sutil corte de un pinchazo
como la aguja clavándose en tu piel,
esa la nada del mundo,
la tormenta a la que se debe sobrevivir.
®Carlos Andrés,06/04/2025®
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