Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
El Monstruo Bajo la Cama
El monstruo se aloja
bajo el lecho en que duermo,
con largos colmillos
roe el zapato
que tiré a lo profundo.
Es muy nervioso,
se niega a comerse las uñas,
puede perder su aspecto terrible.
Nunca lo he visto,
solo oigo el ruido
que hace al morder
las cosas perdidas.
Mis pies brincan lejos
puede agarrarme,
lo imagino muy fuerte,
piel cuarteada
de saurio inmenso,
ojos encendidos
alumbran el miedo.
Nunca saldrá
de su cueva sagrada,
no sería comprendido,
los hombres solo escuchan
su propia razón.
Le arrojo bajo la cama
un poco de pan,
le deslizo la sopa,
quizás sienta hambre.
No voy a expulsarlo
no puede salir a la luz exterior,
verá todo negro
puede morir.
Su sitio es el mundo
de sombras y polvo,
de ruidos que arrullan
las noches oscuras
de sueños y magia.
El monstruo se aloja
bajo el lecho en que duermo,
con largos colmillos
roe el zapato
que tiré a lo profundo.
Es muy nervioso,
se niega a comerse las uñas,
puede perder su aspecto terrible.
Nunca lo he visto,
solo oigo el ruido
que hace al morder
las cosas perdidas.
Mis pies brincan lejos
puede agarrarme,
lo imagino muy fuerte,
piel cuarteada
de saurio inmenso,
ojos encendidos
alumbran el miedo.
Nunca saldrá
de su cueva sagrada,
no sería comprendido,
los hombres solo escuchan
su propia razón.
Le arrojo bajo la cama
un poco de pan,
le deslizo la sopa,
quizás sienta hambre.
No voy a expulsarlo
no puede salir a la luz exterior,
verá todo negro
puede morir.
Su sitio es el mundo
de sombras y polvo,
de ruidos que arrullan
las noches oscuras
de sueños y magia.