the.jester
Poeta recién llegado
EL MONJE DE NOTRE DAME DE FOURVIERE
El velo de la noche reptó hacia mi cielo,
frenando el lento ritmo del paso del tiempo,
las alas de un demonio un pecado encubrieron
y espectros de Sodoma mi ser corrompieron.
Las lágrimas de Cristo bañaron mi lecho
y el asco de la Virgen gimió sin consuelo,
los versos de la Biblia en mi rostro escupieron,
la sangre del cordero no indulta este yerro.
A mis aposentos llegó la serpiente,
Lucifer me ha dado a probar su manzana,
y engendró el deseo flameante y rugiente,
y vi en el abad la lujuria encarnada.
¡Mea culpa! bebí sus besos,
¡mea culpa! mordí sus labios,
¡mea culpa! tomé su cuerpo,
¡mea culpa! gemí en sus brazos.
-Observad al monje corrupto y hereje
en la inquisidora templanza de hoguera
y al abad nefando, mirad como mueren,
mueren de la mano, !qué inmunda blasfemia!-
¡Mea culpa! Dios soberano,
¡mea culpa! me has condenado,
¡mea culpa! mas no lo entiendo,
¡mea culpa! tan solo he amado.
El velo de la noche reptó hacia mi cielo,
frenando el lento ritmo del paso del tiempo,
las alas de un demonio un pecado encubrieron
y espectros de Sodoma mi ser corrompieron.
Las lágrimas de Cristo bañaron mi lecho
y el asco de la Virgen gimió sin consuelo,
los versos de la Biblia en mi rostro escupieron,
la sangre del cordero no indulta este yerro.
A mis aposentos llegó la serpiente,
Lucifer me ha dado a probar su manzana,
y engendró el deseo flameante y rugiente,
y vi en el abad la lujuria encarnada.
¡Mea culpa! bebí sus besos,
¡mea culpa! mordí sus labios,
¡mea culpa! tomé su cuerpo,
¡mea culpa! gemí en sus brazos.
-Observad al monje corrupto y hereje
en la inquisidora templanza de hoguera
y al abad nefando, mirad como mueren,
mueren de la mano, !qué inmunda blasfemia!-
¡Mea culpa! Dios soberano,
¡mea culpa! me has condenado,
¡mea culpa! mas no lo entiendo,
¡mea culpa! tan solo he amado.
The Jester (07/09/2012)