isaac newton
Exp..
Al final del día, soy un soneto,
partiendo de dos reglas similares, el tacto
y la sombra son una cama redonda,
cayendo como espejos.
Supliendo al ojo redondo,
esta la silla que tiene medida,
mas allá de sus patas, como un ladrón
fuera de escena...
Injiriendo aire como una sopa
de aceitunas la sombra se hace grande,
comportándose como la mitad del océano...
siendo senil su brazo dorado.
Único vacío entre la desafinada espina,
voy al trofeo, esgrimo y mido fortaleza
como una corona entre las flores del corazón,
contenida en su fuerza matriarcal.
Mi muy amada amiga, solo toma la mano,
el dinero, la capa del acero y sus suelos existentes
como una antorcha en la oscuridad,
cual cuidado dentro de la tierra,
como aros de piedras en el soporte del litoral.
El vacío se hace grande, la mano queda corta,
las orejas grandes y la columna solo es fuego,
su árbol, la escena, se han marchado
como la sangre fuera de los puntos cardinales.
partiendo de dos reglas similares, el tacto
y la sombra son una cama redonda,
cayendo como espejos.
Supliendo al ojo redondo,
esta la silla que tiene medida,
mas allá de sus patas, como un ladrón
fuera de escena...
Injiriendo aire como una sopa
de aceitunas la sombra se hace grande,
comportándose como la mitad del océano...
siendo senil su brazo dorado.
Único vacío entre la desafinada espina,
voy al trofeo, esgrimo y mido fortaleza
como una corona entre las flores del corazón,
contenida en su fuerza matriarcal.
Mi muy amada amiga, solo toma la mano,
el dinero, la capa del acero y sus suelos existentes
como una antorcha en la oscuridad,
cual cuidado dentro de la tierra,
como aros de piedras en el soporte del litoral.
El vacío se hace grande, la mano queda corta,
las orejas grandes y la columna solo es fuego,
su árbol, la escena, se han marchado
como la sangre fuera de los puntos cardinales.
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