EL MISTERIO DE LA NOCHE
Sobre el frío acero de la mesa de disección
dos delicadas manos
manos de pianista
lanzaban al azar los dados de la suerte
Nunca sacarían el seis doble.
El cadáver correctísimo
de la mujer asesinada
sonreía giocondianamente
a cada lance de dados
Ella conocía el misterio.
Misterio de la luna que se refugió en sus ojos
misterio de aquel caserón antiguo
misterio de su propio asesinato
misterio de la lluvia que asesinaba al silencio
mientras dormían los paraguas
junto a los guantes de las manos jugadoras
A través de los labios sonrosados
de las veintiún puñaladas
un halo de luz de luna se escapaba
y hasta alguna melodía antigua
que aún latía en el corazón del cadáver.
Afuera la calle era fuente
y espejo roto por pisadas
y el ladrido de los perros
que llamaban a sus amas.
Dos manos desenguantadas
arrojaban displicentes los dados sobre el frío acero
las carnes del cadáver se estremecían
deseosas de caricias
mientras los ojos abiertos de las heridas
dejaban escapar rayos de luna
El misterio de la noche
se hace ladrido en los perros
se hace lluvia que hace espejos
se hace crimen
se hace ominoso silencio
para ocultar su belleza.
Sobre el frío acero de la mesa de disección
dos delicadas manos
manos de pianista
lanzaban al azar los dados de la suerte
Nunca sacarían el seis doble.
El cadáver correctísimo
de la mujer asesinada
sonreía giocondianamente
a cada lance de dados
Ella conocía el misterio.
Misterio de la luna que se refugió en sus ojos
misterio de aquel caserón antiguo
misterio de su propio asesinato
misterio de la lluvia que asesinaba al silencio
mientras dormían los paraguas
junto a los guantes de las manos jugadoras
A través de los labios sonrosados
de las veintiún puñaladas
un halo de luz de luna se escapaba
y hasta alguna melodía antigua
que aún latía en el corazón del cadáver.
Afuera la calle era fuente
y espejo roto por pisadas
y el ladrido de los perros
que llamaban a sus amas.
Dos manos desenguantadas
arrojaban displicentes los dados sobre el frío acero
las carnes del cadáver se estremecían
deseosas de caricias
mientras los ojos abiertos de las heridas
dejaban escapar rayos de luna
El misterio de la noche
se hace ladrido en los perros
se hace lluvia que hace espejos
se hace crimen
se hace ominoso silencio
para ocultar su belleza.
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