Luis Elissamburu
Poeta fiel al portal
Mis juguetes no eran gran cosa.
Los cuidaba con gran amor.
Pero, la verdad, simple y cruda,
es que ninguno de mis amigos
envidiaba mi atesorada posesión.
Heredaba de mis primos
alguna calificada joya del pasado.
Pero los chicos del barrio
se burlaban de mis soldaditos
rotos y despintados.
Armé un fuerte, medio cachuzo,
con cajones de manzanas.
Nunca logré que se pareciera
a la Línea Maginot
cuando Hitler la atacaba.
Solo tuve éxito con un avión
rezago de tiempos mejores.
Armado por mi abuelo
según planos poco claros
de artesanos sin menciones.
Y así me hice famoso
en mi Florida suburbana.
-Luisito, el nieto de Arnaldo,
ése que tiene colgando,
un avión rojo en la ventana.
Los cuidaba con gran amor.
Pero, la verdad, simple y cruda,
es que ninguno de mis amigos
envidiaba mi atesorada posesión.
Heredaba de mis primos
alguna calificada joya del pasado.
Pero los chicos del barrio
se burlaban de mis soldaditos
rotos y despintados.
Armé un fuerte, medio cachuzo,
con cajones de manzanas.
Nunca logré que se pareciera
a la Línea Maginot
cuando Hitler la atacaba.
Solo tuve éxito con un avión
rezago de tiempos mejores.
Armado por mi abuelo
según planos poco claros
de artesanos sin menciones.
Y así me hice famoso
en mi Florida suburbana.
-Luisito, el nieto de Arnaldo,
ése que tiene colgando,
un avión rojo en la ventana.