Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la ciudad maltrecha, pestilente
corren mutilados con los muñones
sucios, hinchados, ya con resequedad
corren porque engañados, fueron
tentados y les vendieron taparroscas
envueltas en dorado, creyeron que
eran oros que les dieron reptilianos.
Los miraban riéndose de ellos porque
los muñoncitos se les movían con
el viento negro, pasaban a prisa
con sus porquerías creyendo que
valían y todos ufanos, los veía desde
la esquina.
De pronto, desaparecieron y otros
alejándose se tiraban al canal con
vómito y pelos, decepcionados, me
metí a mi vida de nuevo, y el mar
se escurría por los libros, en el radio
en el televisor cayó salitre.
El mar se volvió a mi, unas aguas
bravas y Leviatán sonriendo, me
gritaba con su voz profana:
''¡Niña tonta ya no llevo cadenas
niña flaca espigada, ya volveré
a ver a todo color las estrellas!.
El mar todavía se escurría por
la calle con plantitas muertas
se aparecía por la calle pavimentada
y se metía de nuevo a la casa, se hizo
un remolino y el monstruo marino
se quedó sentado en la mesa.
El apocalipsis era eso, un show macabro
anti-estético. Un evento friki
obsceno, un evento porno y algo
placentero.
Pero el mar después de que todo termino
y los amputados reconocieron, el mar
se quedó atorado en el baño guinda
escurriéndose en forma de mercurio
caliente y tóxico.
Y el mar está metido en mi baño
con el lavabo quebrado, con el
piso encerado y seco.
El mar se volvió mercurio, y sus marcas
arruinaron la pintura y el techo.
corren mutilados con los muñones
sucios, hinchados, ya con resequedad
corren porque engañados, fueron
tentados y les vendieron taparroscas
envueltas en dorado, creyeron que
eran oros que les dieron reptilianos.
Los miraban riéndose de ellos porque
los muñoncitos se les movían con
el viento negro, pasaban a prisa
con sus porquerías creyendo que
valían y todos ufanos, los veía desde
la esquina.
De pronto, desaparecieron y otros
alejándose se tiraban al canal con
vómito y pelos, decepcionados, me
metí a mi vida de nuevo, y el mar
se escurría por los libros, en el radio
en el televisor cayó salitre.
El mar se volvió a mi, unas aguas
bravas y Leviatán sonriendo, me
gritaba con su voz profana:
''¡Niña tonta ya no llevo cadenas
niña flaca espigada, ya volveré
a ver a todo color las estrellas!.
El mar todavía se escurría por
la calle con plantitas muertas
se aparecía por la calle pavimentada
y se metía de nuevo a la casa, se hizo
un remolino y el monstruo marino
se quedó sentado en la mesa.
El apocalipsis era eso, un show macabro
anti-estético. Un evento friki
obsceno, un evento porno y algo
placentero.
Pero el mar después de que todo termino
y los amputados reconocieron, el mar
se quedó atorado en el baño guinda
escurriéndose en forma de mercurio
caliente y tóxico.
Y el mar está metido en mi baño
con el lavabo quebrado, con el
piso encerado y seco.
El mar se volvió mercurio, y sus marcas
arruinaron la pintura y el techo.
Última edición: