murdock
Poeta adicto al portal
Esferos reventados
Plumillas a medio terminar sobre el asfalto
Disparos realizados
El escritorio manchado de sangre por un costado
Lúgubre escena de muerte
Deja el suicido de tu mente
Sin espacio para el llanto
Completamente congelado
Me deja el rostro de tu musa
Dibujada en la baldosa
Con la misma tinta
Que usaste para invocarla
De dónde sacaste los embrujos necesarios
Para atraer su espíritu a esta fría realidad
Cómo te atreviste a volverla corpórea
Entregando la poca cordura
Como pago por su gloria
Ahora vagan ambos por esta cuadra
Se los escucha sollozando
Por la avenida plagada de mundanos
Yo tirado bajo la repisa
Observando caer la tinta sobre el papel en blanco
Inmovilizado por el miedo
Lloro por dentro
Al verte tendido en el pavimento
Abrazado un homúnculo de tinta
Al que un día llamaste poesía
Tal es la imagen que perturba mis días
Que aún sueño con el cuerpo desfigurado
Naciendo de la baldosa fría
Aun al abrir los ojos
Miro el rostro de tinta
Y me quedó quieto
Mientras la tinta llueve
Ahora sin tu locura
Vacía y triste cargada de una insípida melancolía
No me explico eras el demonio
Que llenaba mis fantasías
De miedo y odio
Pero extraño tu intolerancia a la vida
Sin entender por qué te convertiste en mártir
Para llenar una fantasía
Sabias de la prohibición de la brujería
Y ahora te extraño en mi vida
Y esta avenida ahora vacía de imágenes de druidas
Extraña como paseabas con tu musa
Entre el miedo y la neblina
Plumillas a medio terminar sobre el asfalto
Disparos realizados
El escritorio manchado de sangre por un costado
Lúgubre escena de muerte
Deja el suicido de tu mente
Sin espacio para el llanto
Completamente congelado
Me deja el rostro de tu musa
Dibujada en la baldosa
Con la misma tinta
Que usaste para invocarla
De dónde sacaste los embrujos necesarios
Para atraer su espíritu a esta fría realidad
Cómo te atreviste a volverla corpórea
Entregando la poca cordura
Como pago por su gloria
Ahora vagan ambos por esta cuadra
Se los escucha sollozando
Por la avenida plagada de mundanos
Yo tirado bajo la repisa
Observando caer la tinta sobre el papel en blanco
Inmovilizado por el miedo
Lloro por dentro
Al verte tendido en el pavimento
Abrazado un homúnculo de tinta
Al que un día llamaste poesía
Tal es la imagen que perturba mis días
Que aún sueño con el cuerpo desfigurado
Naciendo de la baldosa fría
Aun al abrir los ojos
Miro el rostro de tinta
Y me quedó quieto
Mientras la tinta llueve
Ahora sin tu locura
Vacía y triste cargada de una insípida melancolía
No me explico eras el demonio
Que llenaba mis fantasías
De miedo y odio
Pero extraño tu intolerancia a la vida
Sin entender por qué te convertiste en mártir
Para llenar una fantasía
Sabias de la prohibición de la brujería
Y ahora te extraño en mi vida
Y esta avenida ahora vacía de imágenes de druidas
Extraña como paseabas con tu musa
Entre el miedo y la neblina
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