En esta tiza se esconden
los diseños que nunca
la pizarra cubrirán,
las ideas que amarradas,
sujetas a un punto oscuro
del cerebro, acecharán.
Y la lengua se morderá
porque hay cosas
que el silencio
debe guardar,
porque lo horrible
comparte techo
con lo superficial,
que un cancerbero
su paso debe evitar.
El monstruo yace invisible
pero latente
como una enfermedad.
No se sabe qué lo llama,
qué es lo que lo hace brotar,
pero una mañana el violeta
todo el cielo cubrirá;
el mal tendrá tu nombre,
quizá a tu voz responderá,
quizá tú, lo encarnarás.
los diseños que nunca
la pizarra cubrirán,
las ideas que amarradas,
sujetas a un punto oscuro
del cerebro, acecharán.
Y la lengua se morderá
porque hay cosas
que el silencio
debe guardar,
porque lo horrible
comparte techo
con lo superficial,
que un cancerbero
su paso debe evitar.
El monstruo yace invisible
pero latente
como una enfermedad.
No se sabe qué lo llama,
qué es lo que lo hace brotar,
pero una mañana el violeta
todo el cielo cubrirá;
el mal tendrá tu nombre,
quizá a tu voz responderá,
quizá tú, lo encarnarás.