Mary Mura
Poeta veterano en el portal
El lago y la garza
En un lago muy tranquilo una garza se posó ,
desplegó sus alas blancas y a los niños deslumbró.
Se acercaba y se alejaba como danzando en el agua,
con una nube curiosa y el sol que la iluminaba.
Los niños pegaban gritos de alegría a aquella garza ,
que con su blancura nívea su cuerpo se deslizaba.
Sus alas eran enormes su cuelo fino y perfecto,
su pico que le servía para atrapar su alimento.
Asi llegando la tarde cuando el sol ya se apagaba,
guardó su cuello en las plumas hasta que el sol asomara.
Esos son los hermosos regalos que nos brinda la naturaleza , no permitas que se extingan " Cuídalos "
Mary Mura Julio 2018
En un lago muy tranquilo una garza se posó ,
desplegó sus alas blancas y a los niños deslumbró.
Se acercaba y se alejaba como danzando en el agua,
con una nube curiosa y el sol que la iluminaba.
Los niños pegaban gritos de alegría a aquella garza ,
que con su blancura nívea su cuerpo se deslizaba.
Sus alas eran enormes su cuelo fino y perfecto,
su pico que le servía para atrapar su alimento.
Asi llegando la tarde cuando el sol ya se apagaba,
guardó su cuello en las plumas hasta que el sol asomara.
Esos son los hermosos regalos que nos brinda la naturaleza , no permitas que se extingan " Cuídalos "
Mary Mura Julio 2018