Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El juego de la rana
Iba una rana alegría
saltando a la cuerda airosa,
y vio con su salto al día
los pies en el aire rosa.
Llegó al colegio saltando,
memorias del juego habría,
cuando un profesor croando
castiga con su manía,
el juego que está jugando
en aulas aún sombrías.
Comienza la clase oscura
con serios bigotes negros,
se ríen los cutis tersos
de ver a sus dos mostachos.
Y un aire que aroma a menta
y un sol que ya estaba entrando,
refleja a la cenicienta
princesa entre renacuajos.
Saltando se fue la rana
al charco donde se ha ido,
buscando al que no estaba
jugando a ser el principio.
Iba una rana alegría
saltando a la cuerda airosa,
y vio con su salto al día
los pies en el aire rosa.
Llegó al colegio saltando,
memorias del juego habría,
cuando un profesor croando
castiga con su manía,
el juego que está jugando
en aulas aún sombrías.
Comienza la clase oscura
con serios bigotes negros,
se ríen los cutis tersos
de ver a sus dos mostachos.
Y un aire que aroma a menta
y un sol que ya estaba entrando,
refleja a la cenicienta
princesa entre renacuajos.
Saltando se fue la rana
al charco donde se ha ido,
buscando al que no estaba
jugando a ser el principio.