Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El invierno
En un cajón, medicinas,
en una esquina está el suero,
al fondo la oscura muerte
y al otro lado el gotero.
En el sillón todo el sano
y en el diván el enfermo,
todo su trono es ser dado
de venenos y remedios.
La enfermera es sumisa
cuando el médico atiende,
nos sujeta la prisa
y nos venda la mente.
Los alcoholes y aguas
a las tintas les duelen,
por agujas que se clavan
en las carnes pacientes.
Tarda poco la amnesia,
y cuando duerme el yacente,
campanas se oyen de iglesia
que a sus instintos los duerme.
Despierta enterrada carne
desiertos del santo campo,
desgarradoras nos hablen
las voces del muerto canto.
En un cajón, medicinas,
en una esquina está el suero,
al fondo la oscura muerte
y al otro lado el gotero.
En el sillón todo el sano
y en el diván el enfermo,
todo su trono es ser dado
de venenos y remedios.
La enfermera es sumisa
cuando el médico atiende,
nos sujeta la prisa
y nos venda la mente.
Los alcoholes y aguas
a las tintas les duelen,
por agujas que se clavan
en las carnes pacientes.
Tarda poco la amnesia,
y cuando duerme el yacente,
campanas se oyen de iglesia
que a sus instintos los duerme.
Despierta enterrada carne
desiertos del santo campo,
desgarradoras nos hablen
las voces del muerto canto.