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El globo naranja

miara

Poeta asiduo al portal
El Globo partió.
Su viaje quería iniciar.
Danzar lejos del ruido
Y el humo de la ciudad.

Su color naranja brillaba
Bajo la luz del sol,
Dejando que el viento
Marcara su dirección.

No se acordaba
De la pequeña mano
Que hacía una hora
Lo sujetaba,
Ni la ilusión que brotaba
En sus ojos oscuros
Como el carbón,
Ni la alegría
Que su forma simple
A aquel pequeño
Proporcionaba
Cuando su madre
En la feria
Se lo entregó.

Ya no oía su llanto
Cuando una ráfaga
Se lo arrebató,
Ni las palabras
De la mujer
Que consuelo
A su hijo daba,
Aunque en vano
Le tranquilizó
Y sus lágrimas no cesaban.

Él era libre;
A lo alto se elevaba
Buscando
La comunión con el cielo,
El celeste que lo tentaba
Como esa nana
Que se recuerda
Desde edad temprana.
 
El Globo partió.
Su viaje quería iniciar.
Danzar lejos del ruido
Y el humo de la ciudad.

Su color naranja brillaba
Bajo la luz del sol,
Dejando que el viento
Marcara su dirección.

No se acordaba
De la pequeña mano
Que hacía una hora
Lo sujetaba,
Ni la ilusión que brotaba
En sus ojos oscuros
Como el carbón,
Ni la alegría
Que su forma simple
A aquel pequeño
Proporcionaba
Cuando su madre
En la feria
Se lo entregó.

Ya no oía su llanto
Cuando una ráfaga
Se lo arrebató,
Ni las palabras
De la mujer
Que consuelo
A su hijo daba,
Aunque en vano
Le tranquilizó
Y sus lágrimas no cesaban.

Él era libre;
A lo alto se elevaba
Buscando
La comunión con el cielo,
El celeste que lo tentaba
Como esa nana
Que se recuerda
Desde edad temprana.

Tierno escrito, grata lectura.
Son muchos los globos que quedan libres y por contra niños que por perderlos lloran,
 
El Globo partió.
Su viaje quería iniciar.
Danzar lejos del ruido
Y el humo de la ciudad.

Su color naranja brillaba
Bajo la luz del sol,
Dejando que el viento
Marcara su dirección.

No se acordaba
De la pequeña mano
Que hacía una hora
Lo sujetaba,
Ni la ilusión que brotaba
En sus ojos oscuros
Como el carbón,
Ni la alegría
Que su forma simple
A aquel pequeño
Proporcionaba
Cuando su madre
En la feria
Se lo entregó.

Ya no oía su llanto
Cuando una ráfaga
Se lo arrebató,
Ni las palabras
De la mujer
Que consuelo
A su hijo daba,
Aunque en vano
Le tranquilizó
Y sus lágrimas no cesaban.

Él era libre;
A lo alto se elevaba
Buscando
La comunión con el cielo,
El celeste que lo tentaba
Como esa nana
Que se recuerda
Desde edad temprana.
Me agrado el ritmo y el lirismo.
Un gusto.
 
Muchos son los globos que se escapan de la mano de los pequeños y ocasionana llantinas. Bien desarrollado del tema.

Englobo.gif

Pd: Le he editado el título, recuerde que no se admiten títulos en mayúsculas.
 
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