puroamor
Poeta fiel al portal
El gatito perezoso,
con colita retorcida,
y su pelo muy brilloso,
va buscando su comida.
Solo quiere ratoncitos
de orejitas esponjosas,
para darle sus besitos,
con sus fauces muy filosas.
Corre, salta en la cocina,
se le escapa la merienda,
se retuerce por la esquina
y se enreda con la rienda.
Sigiloso los espera
con paciencia tras la escoba,
y de pronto desespera
¡Se le fueron a la alcoba!
Los persigue nuevamente,
acorrala al más pequeño.
¡Se le escapa de repente!
¡De su suerte no me adueño!
La pereza no resulta
ser muy buena compañera,
su presencia dificulta,
obtener lo que se espera.