puroamor
Poeta fiel al portal
Coco rico, rico coco
con mi boca saboreaba,
mi perrito lo miraba…
deseaba comer un poco.
La banana de doña Ana,
era grande y amarilla,
comiósela la ardilla
y la dejó con la gana.
De azúcar era la piña.
Madura y muy jugosa,
queríala la mariposa
para dársela a la niña.
Corazón de la tierra mía,
muy dulce estaba la fresa,
que dejada sobre la mesa
en un tris se comió mi tía.
Acuosa y muy refrescante,
redonda era la sandía,
que rápido mamá partía
para mi sed de gigante.
Y olvidarme yo no puedo
de mi sabroso mango,
el que pelé con el dedo
y veloz se engulló mi chango.
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