asderel
Poeta recién llegado
El Eco de mi ser
El eco de mi ser grita inclemente,
mi corazón anhela inocencia
pues mi mundo de dolor
suplica nueva y vital energía.
No siento miedo por aquel ser,
Pues mi enredado acertijo resolverá
con gritos despiadados me seducirá
feroces llantos indómitos.
Guiare sus pasos blandos,
escribiré su nombre en el pensamiento
pues será mi mundo extendido.
No pretendo que sea sabio,
mas quiero que sea conciente
de las escondidas verdades,
por mi veladas ante el.
Pues corto será el tiempo
que goce de su luz inocente,
y algún día partirá, se alejara,
pero siempre lo recordaré.
La sonrisa furtiva y honesta
Saldrá ungida de gozo,
Con los ojos del corazón observara
A los infelices mortales en pena.
Maldito mi ser que no deja de añorar
Implorando el día para nacer
Brotara del cuerpo exaltado
De ese cuerpo que no encuentro
En la arena blanda de pensamientos
Se aloja su mirada inobservada
Sus rasgos finos y delicados
Con el tiempo cambiados
El eco de mi ser grita inclemente,
mi corazón anhela inocencia
pues mi mundo de dolor
suplica nueva y vital energía.
No siento miedo por aquel ser,
Pues mi enredado acertijo resolverá
con gritos despiadados me seducirá
feroces llantos indómitos.
Guiare sus pasos blandos,
escribiré su nombre en el pensamiento
pues será mi mundo extendido.
No pretendo que sea sabio,
mas quiero que sea conciente
de las escondidas verdades,
por mi veladas ante el.
Pues corto será el tiempo
que goce de su luz inocente,
y algún día partirá, se alejara,
pero siempre lo recordaré.
La sonrisa furtiva y honesta
Saldrá ungida de gozo,
Con los ojos del corazón observara
A los infelices mortales en pena.
Maldito mi ser que no deja de añorar
Implorando el día para nacer
Brotara del cuerpo exaltado
De ese cuerpo que no encuentro
En la arena blanda de pensamientos
Se aloja su mirada inobservada
Sus rasgos finos y delicados
Con el tiempo cambiados