EL DULCE JUEGO DE VIVIR EN PAZ
El sumo don de la paz
es auténtico vivir
que sólo puede gozar
quien ha aprendido a morir.
Mis ropas son mi mortaja,
el ataúd es mi techo,
me alimento con el hambre,
la tumba tengo por lecho.
El sumo don de la paz
es auténtico vivir
que sólo puede gozar
quien ha aprendido a morir.
José Lara Ruiz
El sumo don de la paz
es auténtico vivir
que sólo puede gozar
quien ha aprendido a morir.
Mis ropas son mi mortaja,
el ataúd es mi techo,
me alimento con el hambre,
la tumba tengo por lecho.
El sumo don de la paz
es auténtico vivir
que sólo puede gozar
quien ha aprendido a morir.
José Lara Ruiz