Idril
Poeta recién llegado
Me he equivocado,
y por Dios que no es la primera vez,
mi corazón tan torpe,
que vuelcos da cuando de él escucha,
mi mente ilusa no lo aparta,
me transtona la idea de pagar,
el que haya jugado al amor a ciegas;
si en esta vida hice daño,
al actuar inconsciente de lo que hacía,
actitudes vanas al amar,
estan siendo pagadas,
desde el momento que me enamoré.
Duele saberle ajeno a mí,
que esa persona presente en su corazón,
no sea yo, que por esta razón,
se aleje de mi,
si en cada instante,
muero en vida por su lejanía,
por sus besos reservados para ella.
Duele el no verle más que en sueños,
que el amor nunca se haya aclarado entre los dos,
este sentimiento crece,
así como no cesa de sangrar un corazón,
por la falta de tu abrazo,
y que tu amistad era sólo un engaño,
nos fallamos mutuamente,
cuando prometimos que ni los mares,
separarían esa amistad,
mas veo tristemente, que todas fueran sólo palabras.
Cómo estoy pagando con cada segundo de mi vida,
el que haya callado lo que sentía,
si el no saber de tí, más que en sueños,
clava la navaja del olvido profundamente;
saldo a cada desplante de una mirada fría,
cómo lamento no decirtelo,
sufrir de la falta de tu mirada,
buscándola en el mundo, más nunca serás tu,
por que ya tienes a alguién más a tu lado,
y no soy yo....
y por Dios que no es la primera vez,
mi corazón tan torpe,
que vuelcos da cuando de él escucha,
mi mente ilusa no lo aparta,
me transtona la idea de pagar,
el que haya jugado al amor a ciegas;
si en esta vida hice daño,
al actuar inconsciente de lo que hacía,
actitudes vanas al amar,
estan siendo pagadas,
desde el momento que me enamoré.
Duele saberle ajeno a mí,
que esa persona presente en su corazón,
no sea yo, que por esta razón,
se aleje de mi,
si en cada instante,
muero en vida por su lejanía,
por sus besos reservados para ella.
Duele el no verle más que en sueños,
que el amor nunca se haya aclarado entre los dos,
este sentimiento crece,
así como no cesa de sangrar un corazón,
por la falta de tu abrazo,
y que tu amistad era sólo un engaño,
nos fallamos mutuamente,
cuando prometimos que ni los mares,
separarían esa amistad,
mas veo tristemente, que todas fueran sólo palabras.
Cómo estoy pagando con cada segundo de mi vida,
el que haya callado lo que sentía,
si el no saber de tí, más que en sueños,
clava la navaja del olvido profundamente;
saldo a cada desplante de una mirada fría,
cómo lamento no decirtelo,
sufrir de la falta de tu mirada,
buscándola en el mundo, más nunca serás tu,
por que ya tienes a alguién más a tu lado,
y no soy yo....