Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ayer me sentí apenado
al ver un gato en la vía
su carita me decía:
¡De la casa me han echado!
Lo cogí con gran ternura
le di pan con mantequilla
luego se subió en la silla
y bailaba con soltura.
Fue su debut tan gracioso
que se alborotó la gente
y se lo llevó un gerente
a trabajar con el oso.
De ejercer los malavares
trapecios y cuerda floja
ya curó su pata coja
y es el rey de los juglares.
Que gato más talentoso,
quien me escuche no se asombre
al circo le dio su nombre,
¡Se llama el Gran Gatomoso!
Su fama alcanzó tal grado
que se disparó la venta
del periódico que cuenta
la historia que te he contado.
Cuéntame sobre tus gatos,
otro buscan en la pista
que le guste ser artista
bien vestido y con zapatos.
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