Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El Bufón
¿No será el verdugo de ese infortunio?, que ni es verdugo ni yo tampoco soy Julio. ¡El bufón de la Corte! del Zar, que terminó por matar y lo mató, lo maté, la maté y la mató.
Era el Bufón de la corte del Zar muy aficionado al azucarar bien azucarado, al azúcar glas y al cortado. Le llamaban Cortázar el dulzón, por su apego a la afición, al corte alhelado y al zurrón. El carbono de su padre lo dejó bien almibarado, listo y saturado. Decía él, muy hidratado, su padre, que el que no corre vuela, y pájaro que vuela si es dulce a la cazuela, y aunque sea tarde, cachupemu de caramelo grande, siendo dulce.... ¡ande, o no ande!, que cuanto más quema, más pronto arde, por aquello de que los carbohidratos saturados azucarados, son azucares saturados carbaldeados. Era meloso como aquellos dos animalejos, que en un montículo y en un pequeño receptáculo, se comieron un sufijo como corte al Zar se hizo, que mezclar azucares y cabronhidratos, es como cagar de patas y comer con cara culopatos. Y aquí termina la historia de un bufón llamado Alzarcorta, y también Cortalzar, a quien gustaba mucho el turrón, y con el mazapán mezclaba miel y melón.
Ese era Julio Cortalazar, Alzarcorta y Azcalgorta, algunos decían Cortázar por Cortazár y por cortesía, que el que sabe cortar... ¡zurrón! y corta Zar, que soy Julio y me voy al bar, y como buen bufón...... me voy a bufonar y a tocar la gaita, porque bufarlas es lo mismo que soplarlas... hip.. hip... oc... eso sí cabronhidratados de azucares saturados cortalazeños azcalgortados y alzarcortados en montículos melosos de miel y melón, con las pataclas y los patuclos Zariñenos... ya miba, yal mibar mi bar, ya mi voy, ¡qué bufanda llevo mi Zar!, ¡qué cogorzalcortazada! ¡Cuánto Alcohor!
Era el Bufón de la corte del Zar muy aficionado al azucarar bien azucarado, al azúcar glas y al cortado. Le llamaban Cortázar el dulzón, por su apego a la afición, al corte alhelado y al zurrón. El carbono de su padre lo dejó bien almibarado, listo y saturado. Decía él, muy hidratado, su padre, que el que no corre vuela, y pájaro que vuela si es dulce a la cazuela, y aunque sea tarde, cachupemu de caramelo grande, siendo dulce.... ¡ande, o no ande!, que cuanto más quema, más pronto arde, por aquello de que los carbohidratos saturados azucarados, son azucares saturados carbaldeados. Era meloso como aquellos dos animalejos, que en un montículo y en un pequeño receptáculo, se comieron un sufijo como corte al Zar se hizo, que mezclar azucares y cabronhidratos, es como cagar de patas y comer con cara culopatos. Y aquí termina la historia de un bufón llamado Alzarcorta, y también Cortalzar, a quien gustaba mucho el turrón, y con el mazapán mezclaba miel y melón.
Ese era Julio Cortalazar, Alzarcorta y Azcalgorta, algunos decían Cortázar por Cortazár y por cortesía, que el que sabe cortar... ¡zurrón! y corta Zar, que soy Julio y me voy al bar, y como buen bufón...... me voy a bufonar y a tocar la gaita, porque bufarlas es lo mismo que soplarlas... hip.. hip... oc... eso sí cabronhidratados de azucares saturados cortalazeños azcalgortados y alzarcortados en montículos melosos de miel y melón, con las pataclas y los patuclos Zariñenos... ya miba, yal mibar mi bar, ya mi voy, ¡qué bufanda llevo mi Zar!, ¡qué cogorzalcortazada! ¡Cuánto Alcohor!
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Un saludo