Arlequín Suicida
Poeta recién llegado
El arlequín suicida
Estoy harto de vivir en este mundo de mierda…
Donde la ley natural ordena ser el más fuerte
Y la ley social te exige ser el más adinerado.
Gente inocente de su propio crimen
Giran el gatillo cada instante
Inconscientes inhumanos… muy humanos
Soy una inepta hormiga sin colmena,
Rodeado de titanes sin cerebro.
Pueden tener todo el éxito del mundo
El ego del papa y la cabeza llena de mierda.
Lo único que me ha dado la vida es poder estar desnudo
Conciencia de un nuevo día
Y la capacidad de yo mismo poderme matar.
Maldita sea como seguir caminando con este dolor,
Como respirar sin pulmón
Putrefactos seres sin amor ni decisión
Inconscientes alienados que bombardean su propio estado.
Terrícolas enmascarados, asesinos de la muerte
Y negociantes de lo absurdo.
Suelo desprenderme del destino
Y caminar con una venda de púas,
Punzantes oculares,
Me gusta llorar sangre
Pero que maldición me conjuró la existencia,
Como un niño caprichoso me siento al no comprender
Tu mandato para conmigo
Reniego… No quiero ser putrefacto terrícola alienado
Ya lo soy
Pero quiero ser feliz y pasajero
No lo soy
Reniego aún más de ser un arlequín con la capacidad de amar
Y en la oscuridad de la soledad a gusto estar.
Como un cerdo en el lodo con un destino inquebrantable
Eso es lo que soy…
Un arlequín con un solitario destino
Que llora más de lo que sonríe
Pero sonríe de verdad
Que le gustan las lágrimas de sangre
Y el sonido del electrocardiograma
Un poeta sin vos… enamorado del inconsciente y del color
Derrotado, desahuciado por la ilusión de encontrar un corazón
No lo hará… está podrido y maldecido
Este arlequín aguarda aquel invierno, día, mes,
Temporada, eclipse, estrella fugaz, otoño, recital;
Para fallecer, para asesinar, al arlequín maldito
Es el Arlequín Suicida…
Estoy harto de vivir en este mundo de mierda…
Donde la ley natural ordena ser el más fuerte
Y la ley social te exige ser el más adinerado.
Gente inocente de su propio crimen
Giran el gatillo cada instante
Inconscientes inhumanos… muy humanos
Soy una inepta hormiga sin colmena,
Rodeado de titanes sin cerebro.
Pueden tener todo el éxito del mundo
El ego del papa y la cabeza llena de mierda.
Lo único que me ha dado la vida es poder estar desnudo
Conciencia de un nuevo día
Y la capacidad de yo mismo poderme matar.
Maldita sea como seguir caminando con este dolor,
Como respirar sin pulmón
Putrefactos seres sin amor ni decisión
Inconscientes alienados que bombardean su propio estado.
Terrícolas enmascarados, asesinos de la muerte
Y negociantes de lo absurdo.
Suelo desprenderme del destino
Y caminar con una venda de púas,
Punzantes oculares,
Me gusta llorar sangre
Pero que maldición me conjuró la existencia,
Como un niño caprichoso me siento al no comprender
Tu mandato para conmigo
Reniego… No quiero ser putrefacto terrícola alienado
Ya lo soy
Pero quiero ser feliz y pasajero
No lo soy
Reniego aún más de ser un arlequín con la capacidad de amar
Y en la oscuridad de la soledad a gusto estar.
Como un cerdo en el lodo con un destino inquebrantable
Eso es lo que soy…
Un arlequín con un solitario destino
Que llora más de lo que sonríe
Pero sonríe de verdad
Que le gustan las lágrimas de sangre
Y el sonido del electrocardiograma
Un poeta sin vos… enamorado del inconsciente y del color
Derrotado, desahuciado por la ilusión de encontrar un corazón
No lo hará… está podrido y maldecido
Este arlequín aguarda aquel invierno, día, mes,
Temporada, eclipse, estrella fugaz, otoño, recital;
Para fallecer, para asesinar, al arlequín maldito
Es el Arlequín Suicida…