Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
El árbol solitario
Resiste el otoño la caída
de las hojas del olvido,
deja pasar el fresco viento
sorpresivo, las detiene
con unas gotas de lluvia
antes del alba y echa una
mirada compasiva que no
ignora el desaliento
del árbol solitario, en cuyas
ramas de bardo milenario
muchos comieron frutos,
otros hicieron techo y dieron
luz al menguado cableado
de la oscura cavidad de su
cerebro.
Resiste el otoño la caída
de las hojas del olvido,
deja pasar el fresco viento
sorpresivo, las detiene
con unas gotas de lluvia
antes del alba y echa una
mirada compasiva que no
ignora el desaliento
del árbol solitario, en cuyas
ramas de bardo milenario
muchos comieron frutos,
otros hicieron techo y dieron
luz al menguado cableado
de la oscura cavidad de su
cerebro.