Se retira la noche para que llegue el día,
al despuntar el alba, y al rayar de la aurora
el nocturno silencio se hace clamor ahora,
serenor de la noche, hecho viva alegría.
El silencio lo rompen las aves con sus trino,
se torna el negro color rosado en los albores,
despierta la fragancia dormida de las flores,
el bosque se separa de siembras y caminos.
La luz que me visita, a hora tan temprana,
antes de que tibio el sol dé su rayo primero,
es todavçia suave frescor en la mañana.
Igual que la fragancia, y el trino que se canta
de efímera belleza, instante pasajero
es este algo sublime que ahora se levanta.
José Lara Ruiz
al despuntar el alba, y al rayar de la aurora
el nocturno silencio se hace clamor ahora,
serenor de la noche, hecho viva alegría.
El silencio lo rompen las aves con sus trino,
se torna el negro color rosado en los albores,
despierta la fragancia dormida de las flores,
el bosque se separa de siembras y caminos.
La luz que me visita, a hora tan temprana,
antes de que tibio el sol dé su rayo primero,
es todavçia suave frescor en la mañana.
Igual que la fragancia, y el trino que se canta
de efímera belleza, instante pasajero
es este algo sublime que ahora se levanta.
José Lara Ruiz