Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca fui generoso al ser abrumado por tu
virtuosismo
No permitirè que tus destellos comiencen
a embriagarme
Eras intacta y hoy ya eres inalcanzable,
reviviste con tu velo de colores,
brotados del fuego que crepita y del
rotundo cielo de la noche repleto de las
estrellas lìridas, tan fugaces.
Hacìa intentos para embriagarme,
y sus colores sagaces apagaban luego
de instantes.
Tampoco llevarè el fardo del desvelo,
ni el amor de la ciudad calcinada.
Abrigo de antaño el odio inconverso;
me despido de quienes te dañan
Aunque no posea armas que puedan
librarte de la vil jornada,
tengo la afilada daga en la mirada y
en la palabra y no caerè postrado.
Mi celo me harà luchar por ti,
aunque las sombras me confundan
caerè con la primera luz del amanecer.
virtuosismo
No permitirè que tus destellos comiencen
a embriagarme
Eras intacta y hoy ya eres inalcanzable,
reviviste con tu velo de colores,
brotados del fuego que crepita y del
rotundo cielo de la noche repleto de las
estrellas lìridas, tan fugaces.
Hacìa intentos para embriagarme,
y sus colores sagaces apagaban luego
de instantes.
Tampoco llevarè el fardo del desvelo,
ni el amor de la ciudad calcinada.
Abrigo de antaño el odio inconverso;
me despido de quienes te dañan
Aunque no posea armas que puedan
librarte de la vil jornada,
tengo la afilada daga en la mirada y
en la palabra y no caerè postrado.
Mi celo me harà luchar por ti,
aunque las sombras me confundan
caerè con la primera luz del amanecer.
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